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Es hijo primogénito de Ramón
Berenguer IV, conde de Barcelona, y de
Petronila, reina de Aragón. Su verdadero nombre
era Alfonso Ramón pero reinó con el de Alfonso en
honor a Alfonso I el Batallador hermano de su
abuelo. Fue el primer rey de la Corona de Aragón ya
que en él se unieron el reino de Aragón y los condados
catalanes que estaban unidos al de Barcelona.
A la muerte de su padre, en 1162,
heredó el Condado de Barcelona como el Conde Alfonso I
y en 1164 su madre abdicó en él el reino de Aragón.
Incorporó a su reino el marquesado de Provenza (1166)
por haber muerto sin hijos su primo el último conde
Don Ramón Berenguer III, más tarde el Rosellón (1187)
como sucesor de su poseedor el conde Gerardo.
Casó con Sancha de Castilla
(hermana de Alfonso VIII de Castilla) en el 1173. Su
sobrenombre "El Casto" viene del hecho que,
según cronistas, "no se le conocían hijos fuera del
matrimonio".

Contribuyó poderosamente a la
formación territorial de la Corona de Aragón,
conquistó a los musulmanes los valles del Guadalaviar
y Alfambre, ocupando y repoblando las tierras de
Valderrobres, Gandesa, Ulldecona y Orta de San Juan
(Tarragona), que unió a Aragón, poniendo sus límites
en el Mediterráneo.
Llevó a cabo una política
agresiva contra los almohades en Valencia, ante el
avance y asentamiento de estos fortificó primero
Teruel (1169) como puesto avanzado, y realizó una
serie de incursiones que le llevaron hasta Játiva.
Estableció la orden militar de
Alfambra (1174), así como las encomiendas de
Castellote (1180), Aliaga, Cantavieja y Villel. Dio el
fuero de Teruel, uno de los más importantes de la
historia jurídica española y colaboró en la conquista
de Cuenca (1177).
Gracias a una alianza con
Castilla y León, contra Navarra, logró quedar eximido
del vasallaje que su padre había jurado prestar a los
reyes castellanos. Además, mediante este tratado de
Cazorla (1179), estableció con Alfonso VII de Castilla
el futuro reparto de las tierras conquistadas a los
musulmanes. Pero años más tarde cambió sus alianzas y
mediante el tratado de Huesca (1191) se enfrentó a los
castellanos al lado de Navarra, León y Portugal.
Estas luchas entre los reinos
cristianos finalizaron tras la derrota castellana de
Alarcos, frente a los almohades. Esta fortaleza del
poder almohade obligó a un entendimiento frente a la
amenaza común e instó al papa a recomendar la unión de
los reinos cristianos peninsulares, con predominio de
Castilla.
Su muerte en 1196 separó sus
dominios, quedando los peninsulares para su
primogénito Pedro II y el marquesado de Provenza para
Alfonso. Su cuerpo fue trasladado al monasterio de
Poblet que desde entonces fue el panteón de los reyes
de Aragón, como antes lo había sido el de San Juan de
la Peña.
De su matrimonio con Sancha de
Castilla nacieron:
-
Pedro II el Católico,
rey de Aragón
-
Constanza, reina de
Hungría
-
Alfonso, conde de
Provenza
-
Leonor, condesa de
Toulouse
-
Sancha,
condesa de Toulouse
-
Fernando, abad de
Montearagón; y
-
Dulce, monja
hospitalaria.
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