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Conde de Barcelona y
Príncipe de
Aragón
por su boda con Petronila.
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Los
acuerdos matrimoniales por los que se rigió el
enlace se establecieron según el derecho aragonés
y se establecieron bajo la forma de Matrimonio
en Casa. Esto supone que, al no haber heredero
varón, el esposo cumple la función de gobierno,
pero no la de cabeza de la casa, que solo se
otorgará al heredero. A partir de este contrato,
quien tiene la última potestad no es el esposo,
sino el Señor Mayor de la Casa de Aragón,
hasta que el heredero legítimo adquiera la
potestad (y en el caso del reino de Aragón, el
reino, título de rey y cabeza de la Casa de
Aragón) y, por tanto, asumía el linaje de la Casa
de Aragón él y sus herederos per saecula
saeculorum, por lo que, desde ese mismo
momento, el linaje de la Casa de Barcelona queda
extinguido, subsumiéndose en el de la Casa de
Aragón |
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Conde de Barcelona y rey de
Aragón. Se convirtió en conde de Barcelona a la muerte
de su padre Ramón Berenguer III, en 1131, intervino de
manera decisiva en la crisis sucesoria aragonesa que
se desató por el testamento de Alfonso I el
Batallador, quien dejaba su reino a las órdenes
religiosas. El apoyo a Ramiro II, hermano del
Batallador, frente las ambiciones territoriales de los
castellanos, le reportó la gratitud del aragonés,
quien le ofreció a su hija Petronila en
matrimonio.

Escudo de armas del
rey de Aragón, linaje al que se integró Ramón
Berenguer en virtud del matrimonio con
Petronila, reina de Aragón desde 1157 a la
muerte ese año de su padre, Ramiro II de Aragón. |
De esta manera quedaron unidos,
bajo un solo monarca, dos de los más importantes
reinos peninsulares.
Era una unión patrimonial, ya que
ambos reinos conservaban sus instituciones y sus
leyes, y Berenguer IV poseía los territorios de Aragón
sólo en usufructo, pues éstos, según las
capitulaciones matrimoniales, correspondían a los
hijos de Petronila. Su diplomacia consiguió que tanto
las órdenes religiosas como Alfonso VII de Castilla
aceptaran esta situación, para conseguirlo hubo de
conceder amplios privilegios a las primeras y prestar
vasallaje al castellano por las plazas al oeste del
Ebro.
Fue de temple tan guerrero como
su padre, terminando la reconquista del valle del Ebro
y tomando entre otras plazas las de Lérida, Fraga y
Tortosa.

Ramón Berenguer IV,
parque del Retiro de Madrid
Su política exterior se centró en
la defensa de sus derechos en Occitania. La política
occitana empezó a convertirse, durante su reinado, en
uno de los principales focos de interés para la Casa
de Barcelona. La implicación de la Corona aragonesa en
la política de los grandes reinos europeos llevó a
Ramón Berenguer a la firma de alianzas con Enrique II
Plantagenet, duque de Aquitania, y con el emperador
Federico I Barbarroja, a través de las cuales
defendería sus intereses en la región.
De su matrimonio con Petronila nacieron:
-
Ramón Berenguer,
conde de Barcelona
-
Berenguer Ramón,
conde de Provenza
-
Sancho, conde de
Cerdaña
A su muerte, su hijo Ramón
Berenguer heredó los Estados catalanes y, por parte
de su madre, el reino de Aragón, de manera que fue
el primer rey de Aragón y Cataluña. Como deferencia
hacia los aragoneses cambió el nombre de Ramón por
el de Alfonso. Gobernó pues con el nombre Alfonso II
rey de Aragón y conde de Barcelona. |