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Distancia desde Zaragoza:
42 Km.
Tiempo estimado: 00h52
Comarca: MONEGROS
Provincia: HUESCA
Población: 483
habitantes
Altitud: 466 m.
COMO LLEGAR
Iniciamos ruta
saliendo de Zaragoza
por la carretera de Barcelona, N-IIA, atravesando Santa Isabel para,
casi al
final de la travesía, desviarnos a la izquierda tomando la A-129 con
dirección a Sariñena.
Salimos de Santa Isabel y
casi sin darnos cuenta nos adentramos en Villamayor que atravesamos
y donde, por su visitado vivero, finalizan viaje muchos de los que
nos han acompañado desde la capital.
A partir de aquí,
en días festivos, este itinerario resulta muy agradable de circular
por su trazado, buen piso y escasa circulación.
Siempre sin dejar la A-129
llegamos a Perdiguera que cruzamos para alcanzar, con tan sólo
4 Km. de recta carretera., la localidad de Leciñena que se encuentra
ya al pie de la sierra de Alcubierre y desde donde comenzaremos a ir
ganando altitud en una corta ascensión que nos sumerge en esta
espina dorsal dentro del árido paisaje de los Monegros.
Transcurridos unos siete
Km. cambiamos de provincia y enseguida
avistamos la primera indicación, a la izquierda
de la marcha, de las "trincheras de la Guerra Civil" (son las
del bando nacional que no visitamos en esta ocasión), seguimos un
poco más adelante para alcanzar nuestro objetivo, indicado esta vez
a la derecha, con la denominada "Ruta Orwell" (asentamiento del
bando republicano).
El camino que recorre el
poco mas de un Km. de ascensión al monte Irazo, donde están las
trincheras, no está asfaltado pero si muy cuidado y nos permitirá
alcanzar la zona de aparcamiento, salvo en nuestra visita que por
haber un tramo nevado optamos por dejar las motos abajo y negociarlo
andando..
EL LUGAR
(documentación
histórica obtenida
de RedAragón)
En esta ocasión no vamos a
hacer una mera descripción del
lugar visitado, solo las fotografías tomadas ya nos facilitan un anticipo de lo que
allí se puede encontrar, tal vez lo más interesante sea aportar un
poco de documentación que nos sitúe en las fechas en que estos
emplazamientos tuvieron su auténtico valor, asistiéndonos para comprender
con mayor realismo la historia pasada que representan.
Únicamente resaltar lo
impresionante de la soledad del cerro, habida cuenta de que allí
estuvieron las tropas casi año y medio, sin comodidad alguna, algo
difícil de valorar en estos días pues, como irónicamente comentó un
compañero en nuestra visita, aún gozaron la suerte de tener en el
lugar "cobertura telefónica".
Como comenta Vicente Muñoz
Puelles, en su artículo "La conservación del patrimonio histórico
militar de la Guerra Civil (1936-1939)", .........Durante
gran parte de la guerra, el frente permaneció estable. Se extendía
sobre miles de kilómetros de territorio, casi siempre escarpado y de
difícil acceso. Por ello, la Guerra Civil Española puede ser
considerada como la última gran guerra en la que la trinchera
desempeñó un papel esencial........
El frente de Aragón:
El año 2006 se cumplía el 70 aniversario del inicio de la Guerra
Civil española. El acontecimiento tuvo en Aragón un importante y
duradero frente de lucha. La línea de guerra atravesó la comarca de
Monegros por la Sierra de Alcubierre, de gran importancia
estratégica, propiciando la construcción de pertrechos militares y
elementos de defensa civil en ambas estribaciones y en las
localidades del entorno.
A iniciativa de la comarca
de Monegros, expertos en distintas áreas vinculadas han recuperado
uno de los escenarios en los que el escritor británico George Orwell
fue destinado durante su estancia en España en 1937, Monte Irazo, y
que con excelencia literaria describe en su Homenaje a Cataluña,
relato de sus vivencias en España durante la Guerra Civil.
El frente de Alcubierre:
La sublevación militar de
18 de julio de 1936 se impuso en las tres capitales de provincia
aragonesas, pero no permitió a los insurgentes el control de toda la
región. El frente quedó establecido de norte a sur en Aragón, a
través de una línea que en el territorio de los Monegros sólo
propició la ocupación de la localidad de Perdiguera, permaneciendo
el resto de la comarca en el ámbito de la legalidad republicana.
El puerto de Alcubierre
tenía una gran importancia estratégica y táctica ya que su posesión
daba la posibilidad de dominar por la vista gran espacio de terreno.
Desde San Simón (Puig Ladrón) o desde cualquiera de las otras cotas
elevadas, se visualiza casi desde Zaragoza a Huesca. También desde
la posición de Monte Oscuro, más al interior de la sierra, se domina
una grandísima extensión. El puerto era también importante porque
controlaba el paso y la comunicación a través entre Leciñena y el
pueblo de Alcubierre y era una de las llaves para llegar a Zaragoza,
objetivo prioritario para tomar y defender.
Entre julio y octubre de
1936 el frente quedó determinado por las poblaciones de Tardienta,
el entorno de Perdiguera, Osera, Pina y Belchite. Sin embargo, el 12
de octubre las tropas rebeldes tomaron Leciñena y lograron avanzar
hasta el puerto de Alcubierre adueñándose de las posiciones de la
izquierda y derecha de la carretera Leciñena-Alcubierre,
fortificadas en el límite geográfico de las dos provincias. El resto
de los picos, crestas y vaguadas se mantuvo en poder republicano.
La proximidad entre los
contendientes, en muchas ocasiones
inverosímil, determinó abundantes e intensos
períodos de combate, como lo prueban los cartuchos, balas, metralla,
proyectiles de mortero y de cañón hallados en el transcurso de las
excavaciones de esta posición del Irazo. Pero también hubo largas
treguas que el escritor George Orwell describe como "la guerra en
punto muerto".
En los montes Irazo y
Pucero se asentó el POUM desde el inicio del conflicto hasta febrero
de 1937, siendo relevados por las fuerzas socialistas y comunistas
de la columna «Carlos Marx», cuyo cuartel general se había
establecido en Tardienta. La posición fue rebasada en marzo de 1938,
cuando el ejército franquista rompió el Frente de Aragón en su
avance hacia Cataluña y Levante, dividiendo en dos zonas la
superficie bajo control republicano.
La loma del Irazo y el
conjunto de trincheras que se abren hacia el sur, podrían
adscribirse a las denominadas de tipo pelotón. La fortificación
principal ocupa un frente de más de cien metros y contiene pozos de
tirador individuales y uno doble, asentamientos para armas
colectivas, abrigos para personal y pertrechos, los ramales de
comunicación necesarios, sacos terreros de protección y un obstáculo
perimetral tejido de alambradas, en su día complementadas
probablemente con campos de minas y otros obstáculos naturales y
artificiales.
George
Orwell:
Cuando en julio de 1936 se
produce el levantamiento armado contra la República española, George
Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como
periodista; pero las circunstancias le llevaron a enrolarse en las
milicias del POUM.
El autor de
1984 y
Rebelión en la granja llegó a España en los primeros
meses de la guerra y le tocó luchar en el frente de Aragón en el
gélido invierno con que comenzó 1937, cuyo frío reflejó muy
gráficamente: "Una noche helada hice en mi
diario una lista de las prendas que tenía puestas. Llevaba un
chaleco grueso y pantalones, una camisa de franela, dos jerséis, una
chaqueta de lana, otra de cuero, pantalones de pana, calcetines
gruesos, polainas, botas, un pesado capote, una bufanda, guantes
forrados y gorro de lana. No obstante, temblaba como una hoja".
En octubre de este mismo
año, las tropas de Franco ocuparon Leciñena y Santa Quiteria,
cerrando la marcha republicana sobre Zaragoza. Y allí se quedó el
frente estabilizado hasta marzo de 1938. Orwell llegó a ese frente
en diciembre del 36 y cuatro meses después fue trasladado a la
ofensiva republicana sobre Huesca donde resultó gravemente herido de
un disparo en la garganta. Toma parte en los sucesos de Mayo del 37
en Barcelona; y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución
por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de
España, atravesando la frontera como simple turista.
En 1938, cuando aun no
había llegado a su fin la guerra civil, escribe Homenaje a Cataluña,
donde relata sus experiencias en la revolución española. Describe
muy bien su llegada a las trincheras de Alcubierre, a las que
llegaron tras varias horas vagando perdidos entre la niebla sobre
una camioneta: "Por la tarde hicimos
nuestra primera guardia y Benjamín nos llevó a recorrer la posición.
Frente al parapeto había un sistema de trincheras angostas, cavadas
en la roca, con troneras -ventanas bajo los sacos terrerros- muy
primitivas hechas con pilas de piedra caliza. Doce centinelas
estaban apostados en diversos puntos de la trinchera y detrás del
parapeto interior. Delante de la trinchera había alambradas, y luego
la ladera descendía hacia un precipicio aparentemente sin fondo; más
allá se levantaban colinas desnudas, en ciertos lugares meros
peñascos abruptos, grises e invernales, sin vida alguna, ni siquiera
un pájaro. Espié cautelosamente por la tronera, tratando de
descubrir la trinchera fascista".
Orwell esperaba que el
enemigo estuviera "a cincuenta o cien metros", pero vio que "en la
cima de la colina opuesta, al otro lado del barranco, por lo menos a
unos 700 metros, se veía el diminuto borde de un parapeto y una
bandera roja y amarilla ¡la posición fascista!. Me sentí
indescriptiblemente desilusionado: estábamos muy lejos de ellos y, a
esa distancia, nuestros fusiles resultaban totalmente inútiles".
Ruta Orwell:
Para la recuperación de
trincheras se ha realizado una labor de documentación con manuales
al uso sobre fortificaciones y con cientos de fotografías de la
época en el frente para ver cómo se hacían los refugios y como se
ponían los sacos y los revestimientos de madera para contener el
parapeto. La excavación ha sido dirigida por el arqueólogo Ignacio
Lorenzo Lizalde, con el apoyo de personal de una escuela taller y
asesoramiento militar y universitario.
Se ha restaurado una
primera trinchera (la 5 nacional) justo a la izquierda de la
carretera y en un sitio bastante accesible. Precisamente la
dificultad de acceso al resto de las posiciones nacionales determinó
que sólo se restaure esa, junto a la carretera, aunque todas hayan
sido excavadas. En la retaguardia de esa trinchera se conserva un
pequeño poyo de piedra labrado que conmemora la resistencia
falangista en la zona. El pico de Alcubierre conserva el altar a los
caídos falangistas en el ataque de la columna de Ascaso en abril de
1937, cuando Orwell ya había abandonado la zona.
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Elementos:
En la Loma Orwell la
restauración se ha hecho de acuerdo con la huella que había,
respetándola y luego se ha idealizado una posición defensiva tipo
pelotón. Así se han fabricado los cubículos, pozos,
asentamientos de armamento, nichos y abrigos. Todo va a ser señalizado en
las dos trincheras recuperadas: la función de cada punto, los campos
de minas, las hileras de alambradas (se han restaurado en 8 metros),
las troneras camufladas por sacos terreros de 40 kilos, los nichos
para cargadores, el abrigo ligero, el pozo doble, el desagüe, el
puesto de socorro... Y flechas para seguir el itinerario de la
fortificación y los aljibes tradicionales que utilizaron los
soldados.

VIVAC O ZONA DE VIDA
En la posición de Monte Irazo se han recuperado la cabaña o vivac y
restos del área de descanso de los soldados. El largo periodo del
frente, desde octubre de 1936 hasta la caída del Frente de Aragón a
finales de marzo de 1938, explica que se levantara una construcción
de sólida factura. Quedaba fuera de las vistas del enemigo merced a
una ligera elevación del talud y al camuflaje.
A su lado las letrinas, son simples zanjas estrechas y poco
profundas cuya tierra excavada se amontona a un lado para utilizarla
después en el cegamiento. No obstante la importancia sanitaria de
esta construcción, los documentos consultados revelan una escasa
higienización en las posiciones. El propio George Orwell no duda en
afirmar: «cada vez que pienso en mis dos primeros meses en el
frente, acuden a mi mente imágenes de rastrojos de invierno rodeados
de zurullos acartonados».
RAMALES DE COMUNICACIÓN
El medio más seguro de enlace entre las distintas obras de la
posición defensiva se realiza a través de los ramales. El trazado de
estos corredores debe permitir una ágil circulación, una protección
contra el tiro de enfilada y una defensa fácil si la posición es
ocupada en parte por el enemigo. Los trazados habituales se
construyen en zigzag y ondulados, adaptados siempre a la orografía
del terreno. Para evitar el derrumbe de los taludes como
consecuencia de las excavaciones se hacen necesarios los
revestimientos
ALAMBRADAS
Las alambradas constituyen uno de los obstáculos artificiales más
empleados en todos los conflictos del mundo contra la progresión de
las tropas a pie. En esta posición defensiva complementa al
obstáculo natural que es la fuerte pendiente. El trazado se debe
adaptar al plan de fuegos y vigilancia de la defensa. El obstáculo
que aquí se ha levantado es una alambrada normal, reforzada con un
faldón que, en la realidad, rodearía toda la posición defensiva
POZO DE TIRADOR INDIVIDUAL
Se denomina pozo de tirador al lugar donde el defensor de la
posición cumple con su cometido. El tiro que se realiza en este
punto ha de poder efectuarse con igual facilidad en cualquier
dirección, cumpliendo el plan de fuegos previsto. De acuerdo con
esta premisa, siempre que el terreno lo permitía, se construían los
pozos circulares y con el fondo plano para no entorpecer el uso del
arma. Este puesto de tiro ha sido reconstruido con una aspillera
abierta por donde el tirador controla cómodamente y en toda su
extensión el ángulo de tiro asignado. En la mayoría de los pozos
recreados se han habilitado en los muros unas repisas interiores o
pequeños nichos, que eran utilizados para depositar las municiones,
cargadores o granadas de mano.
OBSERVATORIO. POZO DOBLE DE TIRADOR
El pozo doble de tirador es también un abrigo de cubierta ligera, si
bien de los denominados de cubierta elevada al frente sobre el nivel
de la excavación, característica ésta inherente a los observatorios
y asentamientos de armas. En este pozo-observatorio de Monte Irazo
se ha utilizado piedra del terreno, que propicia tanto su
mimetización con el entorno como una mejor conservación en el
tiempo. Los sacos terreros son usados para proteger el paramento y
las aspilleras por donde los sirvientes cumplen con su misión de
fuego y observación. Un asentamiento u observatorio exige, en aras a
su empleo eficaz, espacios abiertos directamente al exterior dando
frente al enemigo. Las aberturas, aspilleras o ventanas de
observación deben estar en un plano elevado sobre el nivel de la
excavación, por lo que el conjunto de la obra adquiere un mayor
relieve, aunque de este modo también incrementa su vulnerabilidad al
tiro tenso de las armas enemigas.
ABRIGO PASIVO LIGERO
Obra de fortificación que resiste impactos de fusilería o de
metralla, provenientes de las explosiones próximas de la artillería
y los efectos combinados de explosiones aéreas a cierta distancia.
Su construcción parte de una zanja de protección de personal a la
que se ha añadido una cubierta ligera. Este abrigo sirve igualmente
para proteger a los sirvientes de las armas en determinadas fases
del combate. Sirvientes que seguramente ocupaban el puesto de
tirador del pozo situado enfrente. El abrigo ligero también podría
ser empleado como depósito de munición e incluso como abrigo de
descanso para facilitar la vida de las tropas en la trinchera, si
bien tal posibilidad no sería muy factible en este emplazamiento
dada su vulnerabilidad frente al fuego enemigo.
DONDE ALMORZAR
En la cercana localidad de
Alcubierre no hemos encontrado lugar apropiado por lo que elegimos
para almorzar un establecimiento muy singular donde en todas
nuestras visitas hemos sido bien atendidos y uno se puede sentir
verdaderamente como en casa.
Para llegar a él seguimos ruta
pues hacia
Alcubierre, a unos seis Km., justamente a la entrada hay desvío a
la izquierda para tomar la A-1211 hacia la cercana localidad de
Robres. Un poco antes de alcanzar la localidad, a la izquierda de la
carretera, veremos el cartel que nos indica el
ASADOR LA
PLANA, con una
graciosa cigüeña que lo adorna erguida como invitándonos a entrar.
Allí uno puede reponer fuerzas y descansar con la sensación de que
el tiempo no es realmente tan importante.
ASADOR LA PLANA
Rogelio
Capistros Lana
Ctra. de
Alcubierre Km. 23
Tel. 615
195244 y 646 472546
Robres (Huesca)
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