Gil Morlanes   (1734-1793)

 

 

VÍNCULOS

donde aparece

EL BOCAL DEL REY

Don Gil Morlanes «el Joven», así llamado para distinguirlo de su padre, del mismo nombre y oficio. Hijo de Doña Leonor Cañada, su madre y segunda mujer de su padre.

Los documentos referidos a los trabajos que realizó insisten en denominar mayoritariamente a Gil Morlanes, hijo, como imaginero, es decir escultor. Las primeras generaciones de historiadores del arte en el siglo XIX y XX contribuyeron a asentar su fama como tal, adjudicándole incluso algunas obras erróneamente. Por el contrario, lo que parece más cierto es que no fue un gran dominador del arte de tallar de imágenes, y de hecho cuando contrataba algún retablo procuraba siempre tener a su lado a algún buen imaginero.

Lo que parece manejar especialmente Gil Morlanes, el joven, es el arte de la arquitectura y por ende la ingeniería donde tuvo gran predicamento en estos oficios. Pero también lo alcanzó en general actuando como una especie de contratista de obra, incluyendo en este quehacer la realización de retablos, preferentemente de escultura.

Una de las decoraciones del banco

del retablo mayor de Tauste

Era «menor de días»  (expresión ésta con la que en la época se designaba al hijo de igual nombre para distinguirlo de su progenitor) cuando aceptó la difícil tarea de finalizar la portada de Santa Engracia (1515), que es su primer trabajo documentado, el cual originariamente fue encargado a su padre (Gil Morlanes "El Viejo") que no pudo sacarlo adelante por encontrarse gravemente enfermo. Desde entonces hasta 1547, en que hace testamento, se suceden los encargos en su taller de Zaragoza.

Como arquitecto y decorador contrata en 1517 una serie de obras en San Miguel de los Navarros de Zaragoza. Tres años más tarde firma contrato de sociedad con Gabriel Joly, «imaginero», para trabajar juntos durante cuatro años. Ese mismo año empiezan el retablo de Santiago peregrino para la capilla de doña María de Alagón en La Seo, que se conserva salvo la imagen titular, hoy de San Agustín. Gil, por su cuenta, repara el castillo de Segura (Teruel) por encargo de don Luis Sánchez, tesorero general del rey. Contemporáneamente contratan Joly y Morlanes la realización del retablo mayor de la iglesia de Tauste (Zaragoza), aun cuando este último ceda su parte a Juan de Salas; lo que de nuevo se volverá a repetir en la factura de la capilla y retablo de San Miguel Arcángel en la catedral de Jaca (1521-1523), que encargara Juan de la Sala al maestro Juan Moreto, «florentino, architector», por la cantidad de treinta y nueve mil seiscientos sueldos.

Portada de Santa Engracia (Zaragoza) - ( Fotografía: José Antonio Melendo )

En 1524 contrata Morlanes un retablo y sepulcro para la capilla que don Juan de Coloma, ya fallecido, tenía en el monasterio de monjas de Jerusalén de Zaragoza. Tres años más tarde se compromete a trabajar en la ornamentación interior de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza, con consejo de Damián Forment.

Como ornamentador de interiores cabe recordar su participación en la casa de don Juan de Coloma de Zaragoza (antes de 1530) y en la Lonja de la misma ciudad, mandada edificar por don Hernando de Aragón (1541) según la traza aceptada de Juan de Sariñena. Su cargo de maestro mayor de la Acequia Imperial (1545) no le impidió seguir haciendo retablos, como el mayor de la iglesia de San Nicolás de Zaragoza, alabado por Ponz, que cobrarían sus herederos en 1550. Su estilo representa la plena aceptación del Renacimiento según modelos norteitalianos de tipo lombardo.

Fuentes:.Gran Enciclopedia de Aragón Voz. Los Morlanes. Texto aparecido en edición  2000

Composición:.Ignacio Gonzalvo Altabás. Club C. Empleados Banco Santander de Zaragoza, 2007