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Localidad:
MESONES DE ISUELA
Distancia desde Zaragoza:
79 Km.
Tiempo estimado: 01h03
Comarca: ARANDA
Provincia: ZARAGOZA
Población: 392
habitantes
Altitud: 513 m.
COMO LLEGAR
Nuestro
viaje para alcanzar el objetivo de hoy discurre, casi en su
totalidad, por vía rápida. Saldremos de Zaragoza
por la autovía hacia Madrid, E-90 A-2, que ya no abandonaremos hasta
la salida [261], por la comarcal A-2302 hacia Morata de Jalón y Santa Cruz de Grío.
En este punto
habremos dejado la carretera nacional, tras haber recorrido gran
parte de la distancia, y nos adentraremos en los 15 últimos
kilómetros que aconsejamos recorrer con mucha tranquilidad, por
tratarse de una carretera de segundo orden y sobre todo porque la
ruta esconde espectaculares y desconocidos parajes aragoneses.
Se trata de
la vertiente sur del Moncayo donde el río Isuela -el zaragozano, no
confundir con la Isuela oscense- se desparrama por estas laderas
hasta unirse con el Aranda y desembocar en el Jalón, en las
inmediaciones de Chodes, en medio de parajes de piedra y monte donde
se levantó la fortaleza que queremos visitar para defender este territorio
fronterizo con Castilla.
Se atraviesan -así
son los caprichos administrativos- tres comarcas diferentes en tan
corto espacio: la de Valdejalón primero (Morata y Chodes), de
Calatayud después (Arándiga y Nigüella), por último la comarca del Aranda (Mesones y Tierga).
Toda una
sucesión de pueblos y fortalezas con el telón de fondo del Moncayo
que nos da idea de la importancia estratégica que este
territorio tuvo en otra época. Los restos de los castillos (Chodes,
Arándiga, Mesones) se alinean y se hacen visibles en día despejado, en medio de
valles, cerros y barrancos azulados por la distancia.
Así, en ese orden de abajo
arriba, vamos atravesando todos estos pueblos que no se debe dejar
de visitar
(hacemos una llamada de atención para
la localidad de Chodes, la carretera cruza esta localidad por en
medio de su original plaza Mayor ochavada, una de las más bonitas de
Aragón), y vamos ascendiendo, sin la brusquedad de los grandes
puertos de montaña, pero con la dureza de una zigzagueante
carretera, hasta que alcanzamos Mesones, que nos será descubierto
en una espléndida panorámica con
la mole del castillo como un buque que planea sobre su minúsculo
casco urbano.

EL LUGAR
Mesones está
situado en el valle del Isuela, de quien toma su nombre. Es un pueblo que
vive a la sombra de glorias pasadas, manteniendo su población a
duras penas. El conjunto urbano es típico, con calles que se
estructuran en cuestas que confluyen en su mayoría hacia el
castillo, con una iglesia parroquial del siglo XVI que dispone de
una hermosa torre
mudéjar muy bien iluminada y reloj campanero, con varias capillas o ermitas
como testimonio evidente del profundo arraigo del espíritu cristiano, aunque la atención
preferente del viajero la centra generalmente el castillo desde el
primer momento -algo similar a lo que sucede con
Loarre-.
El castillo original es de
origen confuso, aunque se cree fue construido en 1093, pocas
noticias se tienen del llamado entonces Masones hasta que Doña
Sancha de Abiego lo dona a la Orden del Temple, junto con sus
habitantes mudéjares, en 1175.
Pero en está época, hasta que cae en manos de los poderosos Luna, la
vida del castillo es un misterio. No debió
ser muy importante por aquellas fechas y si realmente existía debió
ser destruido por Pedro IV, ya que por su famoso mandato se ordenaba
destruir las fortalezas que no podían ser defendidas a más de quince
leguas de la Capital de la Corona de Aragón, Zaragoza, para que no
pudieran caer en manos de los castellanos.
El actual es del siglo XIV
y lo mandó
edificar
Don Lope Fernández de Luna, arzobispo de Zaragoza en el 1370,
cuando fue designado capitán general para defender las fronteras del
reino de Aragón de los ataques castellanos.
Tras su muerte, el
Castillo de los Luna pasa a estar prácticamente abandonado. Ello
explica que su estado sea el mismo que debiera tener en el siglo
XIV, lo cual unido a su belleza lo hace, sin duda, uno de los
mejores y más impresionantes castillos medievales aragoneses.
Esta fortaleza, de planta
rectangular, posee su recinto totalmente cerrado al exterior por un
robusto muro de piedra sillar, procedente de las canteras de la
cercana localidad de Morata, que hacían que resultara inexpugnable
en el pasado, habiendo resistido siglos y siglos de abandono y
depredación, de manera especial su valiosa capilla.
Extraordinaria obra
arquitectónica que es casi como un campo de fútbol de 80 x 35
metros, se asienta sobre una cresta rocosa de superficie plana desde
donde se puede dominar todo un amplísimo horizonte que se extiende
desde las estribaciones del Sistema Ibérico hasta la Sierra de la
Buitrera y la rica vega del Isuela.
Para acceder al
castillo hay un camino de ronda que recorre su adarve hasta llegar
al edificio que presenta un aspecto exterior de gran fortaleza, pero
en el interior lo que podemos contemplar es que se trata de algo más
palaciego, por ello estamos ante un genuino castillo-palacio.
Dispone de seis
torreones cilíndricos por fuera, pero en el interior adopta la
estructura clave de las construcciones sagradas, es decir: 1
circular, 1 cuadrado, 2 hexagonales y 2 octogonales. Están ubicados uno en cada uno de sus vértices y otros dos
ocupando la parte central de sus lados mayores. Se puede ver que una
de las torres iba a ser más elevada que las demás -la del homenaje-, que
nos confirma que el castillo no se llegó a terminar.
El recinto
se divide en dos zonas por un muro inconcluso. La primera se
destinaría a patio de armas donde se sitúan las estancias destinadas
a guarniciones defensivas y servicios; en una de estas torres (la
noreste) se alojó la capilla, cubierta por una rica armadura mudéjar
y adornada con figuras religiosas. Otra parte interesante de este recinto son unos subterráneos con dos salas abovedadas cuyo
techo queda a nivel del suelo del patio y que quizás fueran
dedicadas a bodegas o mazmorras.
PLANTA DEL CASTILLO
La otra zona
mas occidental, constituye la residencia palaciega y se organiza en
torno a un patio cuadrado con salas paralelas a los muros defensivos del
castillo. Muchas partes conservan detalles góticos, bóvedas y los
arcos diafragmas que soportaban los techos. Destaca la sala cuadrada alojada
dentro de la torre mayor, que se distingue externamente por talud
tronco - cónico y que evidentemente no se concluyó, pues no rebasa
la altura general del castillo.
Destaca, sin duda
alguna la iglesia o capilla del castillo dedicada a “Nuestra Señora
de los Ángeles“ (1379), muy querida y venerada por todos los
mesoneros y única pieza mudéjar del castillo que está considerada
por algunos historiadores como uno de los monumentos mas hermosos de
Europa.
Tiene su estructura muy parecida a la de la parroquieta de
San Miguel, de La Seo de Zaragoza, está lujosamente decorada con
bellas pinturas góticas en un artesonado que reproduce el escudo de
armas del arzobispo Don Lope Fernández.
La talla corresponde
al s. XV y le otorga a todo el entorno un aire de solemnidad y
reconocimiento que hace de este bello lugar un punto de devoción y
peregrinación para muchos.
Otros datos de interés:
Es propiedad del
Ayuntamiento de Mesones de Isuela, donde se puede obtener toda la
información necesaria en el teléfono 976 605 734, y se destina a uso
turístico.
Ayuntamiento
Plaza del General Franco, 7.
50267 MESONES DE ISUELA (Zaragoza)
Teléfono: 976605481 |
Se pueden hacer
visitas guiadas durante todo el año, a un precio módico. Estas
visitas se realizan en sábados y domingos, de 10 a 14 horas y de 16
a 18 horas. El castillo dispone de una oficina de información.
Está
protegido según
declaración genérica del
Decreto
de 22 de abril de 1949. Ley
16/1985
sobre el Patrimonio Histórico Español.
DONDE ALMORZAR
Sorprendentemente,
aunque el pueblo se llame Mesones, no pudimos comer por falta de
establecimiento apropiado. Uno, en su ingenuidad, se imagina varios
restaurantes en Mesones, acogiendo una potente e interesantísima
ruta turística desde Morata a Tierga, pasando por Chodes y lugares
indicados y volviendo por Illueca. El Castillo no sólo sería bonito,
sino útil y rentable.
Una vez más, ésta ha sido
nuestra segunda visita con idéntico problema, partimos hacia la
cercana localidad de Tierga, donde siempre hemos tenido un lugar
para poder reponernos, la fonda.
Tiene Esther un servicio
rápido y excelente, una cocina muy aragonesa y con la particularidad
de qué casi todos los productos empleados son caseros.
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HOSTAL
ESTHER
Barrio
Verde.
17
Tel. 976
829 052
Tierga (Zaragoza)
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