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Su
historia es muy dilatada y a lo largo de la misma siempre hemos estado con
la gran incertidumbre de la manera más concreta de sostenerlo,
sabiendo que en otras ciudades, Clubs Culturales de parecidas
características estaban desapareciendo.
Quiero
desde estas líneas realizar un panegírico histórico que se adapta, según
mi criterio, bastante a la realidad biográfica.
En
los años sesenta del pasado siglo se crearon por parte de algunos Bancos,
entre ellos el desaparecido Banco de Aragón, Clubs Culturales para solaz,
recreo y esparcimiento de sus empleados. El nuestro, concretamente, fue
fundado y constituido el siete de marzo de 1960 y su primer presidente
fue, durante algunos años, D. Luis Ariño Malo, que, a su vez, era el
Secretario General del Consejo de Administración. En aquella junta
directiva tendré que destacar algunos miembros de sus componentes: D.
Pedro J. Legaz Puebla, D. Juan Pablo Herranz Galindo, D. Juan Andrés Nolla
Gil y D. José Luis Villalba Arlegui. Estas personas, que junto a otras que
se me escapan de la memoria, podríamos decir que fueron sus fundadores y
los que crearon las bases para el buen desarrollo de todas las
actividades, sociales, culturales, deportivas y recreativas, que en la
actualidad todavía siguen vigentes la mayoría de ellas.
En aquella época, todas
estas actividades, se complementaban con las comidas que entonces se
realizaban por imperativo del horario bancario, ya que se salía a las
cinco de la tarde y únicamente se disponía de treinta y un minutos para
comer. Se repartían más de trescientas comidas, todas ellas preparadas en
la magnífica cocina que estaba ubicada en los bajos del local social junto
al garaje del propio Banco, entrando por la calle de Teniente Coronel
Valenzuela.

Panorámica del Club de la calle
Valenzuela 7, con cuadros de José Baqué Ximenez
A
las 17 horas, cuando concluía la jornada laboral, muchos compañeros se
juntaban de nuevo en el Club para jugar a las cartas o al ajedrez o,
simplemente, para dialogar. En ocasiones acudían las respectivas esposas o
novias y entre todos se formaban tertulias entretenidas.
Todo
ello duró hasta que el horario bancario se cambió por el que está en vigor
en la actualidad y que, si la memoria no me falla, fue por los años 1967 o
1968. A partir de entonces, todo fue decreciendo, se disponía ya en muchas
casas de la televisión, otros tenían coche propio con el que podían
desplazarse y otros por necesidades del pluriempleo. Por todo ello el Club,
por las tardes, se empezó a encontrar menos concurrido que lo que era
costumbre.

Biblioteca del Club
Por
aquellos años 1967, 1968 y 1969, disfrutábamos de unos estupendos Rallyes
Automovilísticos que magníficamente organizaba la Junta Directiva del Club,
siendo todos los gastos sufragados por el Banco. Se recorría buena parte
de la Geografía Aragonesa y también de Cataluña, ya que en la Pineda de
Salou el Banco disponía de una residencia veraniega y una año sirvió como
final de etapa. En estos rallyes, se confraternizaba con el personal
directivo y consejeros de la entidad, que también participaban en estos
eventos.
Para
el verano de 1970 se nos comunicó que este Banco de Aragón era absorbido
por el Banco Central, firmándose el acta de fusión por absorción el 28 de
diciembre de ese año. El Banco Central disponía de su propio Club, sito en
la calle Ponzano nº 1, que se había fundado en 1960, siendo su primer
presidente D. José Luis Navarro Andreu.

Cuadro de José Baqué Ximenez, calle
Valenzuela nº 7
En
la primavera de
1971 se convocó una Junta General Extraordinaria de socios de ambos Clubs
para determinar la nueva situación y formar una nueva Junta Directiva que
debía salir del personal de los dos Bancos. Los acuerdos fueron muy
rápidos y unánimes y desde esa fecha todos nos pusimos a trabajar para que
todas las actividades se reactivaran y se programasen otras nuevas. Un
acuerdo a destacar fue el de mantener los dos Clubs abiertos para dar
facilidades a los socios de acuerdo a su lugar de trabajo. Cuando el Banco
vendió el edificio de Independencia, Ponzano y Casa Jiménez nos quedamos
exclusivamente con el local de la calle Valenzuela nº 7, como única sede.
Pero
llegó la fecha de Octubre de 1988 y se nos comunicó por conducto notarial
que en el plazo de un mes, a partir de esa fecha, debíamos dejar libre y
expedito el local de Valenzuela por la venta del inmueble que comprendía,
además del Club, el desaparecido Hotel Lafuente y el propio garaje del
Banco. Fue, a partir de ese momento, cuando se unificaron las fuerzas
posibles para lo que parecía ser el final de toda una evolución de vida
social entre los trabajadores de estos Bancos y de otros que, a lo largo
de unos años atrás, se habían incorporado por absorción. al Banco Central.
Citaré alguno de ellos: Banco de Crédito de Zaragoza, Banco Agrícola de
Aragón, Crédito Navarro, Banco de Granada, Banco Internacional de
Comercio, Banco Ibérico y el ya mencionado Banco de Aragón.

Cuadro de José Baqué Ximenez, calle
Valencuela nº 7
Con
todo, el personal, que se había incorporado en casi su totalidad al Club
como socios del mismo, no debíamos ni podríamos dejar perder el derecho
que creíamos y creemos tener, para defenderlo ante quien fuese; y así lo
hicimos constar en la primera entrevista que mantuvimos con la Dirección
Territorial del Banco. En los días sucesivos, se reunió muchas veces la
Junta Directiva para tratar el tema y determinar los procedimientos a
seguir. Se constituyó una comisión, dentro de la propia Junta, para
reunirse la veces que hiciera falta con la Dirección del Banco. También
los Sindicatos se ofrecieron para aportar su colaboración si esta fuera
necesaria.
Pasados
unos meses y después de varias entrevistas de tipo legal, se nos comunicó
el cambio en la Dirección Territorial. Tengo que admitir que, en principio
y según comentarios del personal, el panorama se nos presentaba bastante
oscuro pero estos temores se disiparon debido a la buena disposición que
parecía tener la nueva Dirección.

Cuadro de José Baqué Ximenez
Y
así, tras varias reuniones, se nos autorizó a buscar un nuevo local.
Búsqueda que no fue nada fácil, porque no queríamos que nos desplazasen
del centro de la ciudad. Fueron pasando los meses hasta que por fin
encontramos en que en la actualidad disfrutamos en la calle Camón Aznar.
Como el nuevo habitáculo debía tener el beneplácito de toda la masa social
se convocó una Junta Extraordinaria que ratificó su aquiescencia al
respecto.
La
nueva sede social se inauguró el 24 de noviembre de 1991 con la máxima
afluencia de socios y familiares. El acondicionamiento de la misma,
constituyó todo un recital de reuniones con la Dirección del banco. Hasta
ponernos todos de acuerdo fue un proceso bastante duro ero mereció la pena
tanto esfuerzo y sacrificio.

Partida de Rabino en el actual Club
En
el año 1992-1993 el Banco Central se fusionó con el Banco Hispano
Americano, el cual también disponía de su correspondiente Club, además de
bastante entidad ya que su fundación databa de los años 40. Al ser éste un
Club con una masa social muy importante no se produjo la fusión de ambos
hasta mayo de 1995 en Junta General Extraordinaria, aprobándose los
acuerdos por unanimidad y pasando a denominarse Club Cultural de Empleados
del Banco Central Hispano, respetándose la antigüedad de todos socios que
en ese momento pertenecían a Hispano Club.

Virgen del Pilar procedente de
Hispano Club
Y
continúan las fusiones. En el año 2000, el Banco Central Hispano se
fusiona con el Banco de Santander y en Junta General de Socios de mayo
2002 se acuerda la nueva denominación por unanimidad por la
de
Club
Cultural de Empleados del Banco Santander Central Hispano de Zaragoza
que posteriormente, en la Junta General de Socios de mayo de 2008,
se acuerda actualizarlo al nombre comercial del Banco pasando a ser en la
actualidad
CLUB CULTURAL DE EMPLEADOS DEL BANCO SANTANDER DE
ZARAGOZA.
Y
para terminar el socio debe saber que todo este pequeño relato no es sino
una parte de lo mucho acontecido, muy en síntesis, a lo largo de tantos años de
existencias de los respectivos Clubs que con su adición han venido a
formar el actual. Si algún socio lo desea, existe
un expediente documental donde podrá constatar y ampliar todo lo aquí
expuesto.
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