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Cuando llevaba pantalón corto, los abuelos de mi amigo Paquito
(no conocí a ninguno de los míos) no nos parecían viejos,
simplemente los considerábamos mayores. ¿Quizás, ya entonces,
nuestro subconsciente, nos insinuaba que nosotros, algún día,
llegaríamos a ser como ellos?
Vejez, es calidad de viejo y, hasta hace pocos años, se
consideraba como tal a la persona mayor de 60 años. Curioso.
Como esta definición de viejo "estaba fea", se la suplió por
la de 3ª Edad. Con el paso del tiempo, este nuevo concepto, se
quedó obsoleto, puesto que, la 3ª Edad ya no existe,
cambiándose por la de Mayores, que es la que rige actualmente.
¿Hasta cuando?.
Sin embargo, en Argentina, al referirse al padre o a la madre dicen: "mi viejo",
"mi
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viejecita", con lo que expresan de esta forma el cariño y
respeto que sienten por sus progenitores.
Avellaneda llama viejo a
Cervantes, y el genial creador del Quijote, responde: "Como si
en mi mano hubiera estado poder detener el tiempo".
Cuando D. Francisco Ayala
(tendrá ahora 95 años) ilustre escritor y Ex Director de la
RAE, le preguntan por el secreto de su longevidad y aspecto
saludable, contesta: "Muy sencillo, todo consiste en saber
compaginar las actividades físicas y mentales, con una
alimentación sana y adecuada. No obstante el paso del tiempo
es inexorable, poco a poco se va adquiriendo la enfermedad de
la vejez, que es inevitable por eso no queda más remedio que
aceptarla. Si al levantarte por la mañana, sientes
algún dolor, no
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te preocupes, porque ello significa que te encuentras bien. Si,
por el contrario, te levantas como una rosa, corre
inmediatamente al médico. A ti te pasa algo".
La ciencia, avanza a pasos
agigantados. En su busca por el asedio a las bacterias, se van
descubriendo nuevos fármacos que van atajando las
enfermedades, por lo que las expectativas de vida, son cada
día mayores.
Cervantes suspiraba por detener el
tiempo. Ayala, nos da las pautas a seguir. La Ciencia, pone el
remedio, Nosotros anulándolo todo, podremos decir: "Hola
vejez. Adiós vejez".
Alberto
Gonzalvo Agulló.
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