Revista núm. 17

Abril 2007

¿TE PREOCUPA SI TE QUIERO?

 

 

 

¿Te preocupa si te quiero?

Deja ya de preocuparte,

yo soy parte de ti,

carne de tu carne.

 

¿Cómo podría dejar, dime,

de quererte, madre?

¿Acaso pude nacer

de una flor miserable?

 

Si tú me diste la vida,

si en tu seno me engendraste,

¿Cómo existiría sin tí?

¿Cómo podría no amarte?

 

Que si guardo buen recuerdo,

un día me preguntaste

¿Acaso lo dudas, madre?

 

Antes de que naciera yo

me regaste con tu sangre.

En el momento del parto

de ti misma te olvidaste,

pensando tan solo en mí,

en que nada me pasase.

 

Lo primero que pensaste,

al poco de yo nacer,

fue en como alimentarme;

en principio con tu leche,

de amores, en todo instante.

 

Porque no sufriera yo

tu propia vida inmolaste.

No guardo ningún recuerdo,

te llevo en el pecho, madre.

 

¿Quién podría ni aún pensar,

semejante disparate?

Si por causa natural

llevo tu amor en mi sangre.

 

         Por María Teresa García.

CERRAR ESTA VENTA PARA REGRESAR A PÁGINA PRINCIPAL